La Capilla de la Vera Cruz es conocida en El Coronil como "el
Convento", ya que fue éste el último lugar en el que se estableció la
orden conventual de los Carmelitas Descalzos en la Villa.
El edificio fue refugio de caminantes y de pobres cuando era Hospital
de la Caridad gracias a su situación a las afueras de la población.
Hoy en día de lo que fue el edificio tan sólo queda la capilla, que es
rectangular de una sola nave, la sacristía, un patio trasero y lo que
ocupa hoy la Casa-Hermandad.
La capilla tiene como peculiaridad a comentar los arcos del antiguo
claustro del convento, que aún se conservan. La imagen titular es el
Cristo
de la Vera Cruz, atribuido a Martínez Montañés o a Juan de Mesa,
aunque no carecen de valor la Virgen de los Dolores, del siglo XVIII,
y la moderna escultura de San Juan Evangelista.
El altar mayor consta de banco y frente de azulejería de gran calidad.
Es característica de esta capilla su espadaña, sobre la cual se puede
ver el nido de las cigüeñas que año tras año coronan el edificio.
La hermandad saca en procesión el Viernes Santo al Santísimo Cristo de
la Vera Cruz en un paso construido por Francisco Mena, natural de El
Coronil, y a la Virgen de los Dolores junto a San Juan Evangelista en
paso de palio.